Torreón, Coahuila.– Tras solicitar licencia a su cargo en el Senado de la República, Miguel Ángel Riquelme Solís rindió protesta este jueves como presidente municipal de Torreón. Durante la sesión de Cabildo, el edil delineó los ejes de su gestión, marcando como prioridad la seguridad, el reordenamiento de los servicios públicos y la continuidad del proyecto de administración tras el fallecimiento de Román Alberto Cepeda González.
En su primer mensaje oficial al frente del Ayuntamiento, Riquelme aclaró la naturaleza de su llegada al cargo. “Hoy no comienza un nuevo gobierno, hoy continúa el gobierno que los ciudadanos eligieron democráticamente”, afirmó. Tras expresar su solidaridad a la viuda y familiares de Cepeda González presentes en el recinto, señaló que asume el reto con la intención de poner orden en las finanzas y en los procesos administrativos para aprovechar al máximo los recursos públicos.
Acompañado por el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, autoridades militares y representantes del Poder Judicial, el alcalde lanzó una contundente advertencia en materia de seguridad. Garantizó que se mantendrá una coordinación estrecha con los distintos órdenes de gobierno para conservar la paz en la región, asegurando que Torreón no será la puerta de entrada de grupos criminales ni avalará a extorsionadores que fingen ser organizaciones gremiales para afectar la producción local. "Como bien dices, gobernador, aquí se toparán con pared", sentenció el edil.
En cuanto a la infraestructura y servicios de la ciudad, Riquelme Solís reconoció los principales reclamos de la ciudadanía y estableció compromisos directos sin evadir los temas complejos. Catalogó la situación del transporte público como un "pendiente urgente", asegurando que aplicará toda la capacidad institucional para implementar una reestructura de fondo que resulte en un servicio moderno y digno; además, adelantó que pronto hará pública la ruta a seguir basándose en un diagnóstico detallado.
De igual manera, abordó el tema de los servicios básicos prometiendo garantizar el suministro de agua potable, especialmente en aquellas colonias que históricamente han padecido la escasez del líquido. A la par, anunció el fortalecimiento inmediato de los programas de bacheo y pavimentación en las vialidades de la ciudad, así como el rescate de parques, plazas y áreas verdes para la reconstrucción del tejido social.
Para la recta final del periodo gubernamental, al cual le resta poco más de un año, Riquelme concluyó su intervención haciendo un llamado a la iniciativa privada, universidades, cámaras empresariales y a la sociedad civil en general a trabajar en conjunto. “No es tiempo de divisiones, es tiempo de unidad, de responsabilidad y de trabajo. Queda más de un año de administración, el tiempo suficiente para consolidar proyectos, cumplir compromisos y dejar resultados concretos”, finalizó.
