Más transparencia de parte de China e investigaciones suplementarias, son en sustancia las demandas de numerosos países después de la publicación de la OMS del reporte sobre el origen del coronavirus.
La Unión Europea reconoció al informe como un primer paso útil, pero estimó que es necesario el acceso a todos los datos brutos disponibles, refiriéndose a los primeros casos detectados de la COVID-19.
Estados Unidos consideró al reporte como una foto incompleta, y otros 13 países también secundaron las preocupaciones al respecto, en especial sobre el hecho de que los expertos no tuvieron acceso de manera exhaustiva a dichos datos y a las muestras originales: “Nos unimos para expresar nuestra preocupación compartida con respecto al reciente estudio de la OMS en China, al mismo tiempo que reiteramos la importancia de trabajar juntos para el desarrollo de un proceso rápido, eficaz, transparente, basado en la ciencia e independiente, que se utilice en las evaluaciones internacionales de este tipo de brotes en el futuro”.
De la misma manera, el director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, criticó la insuficiencia de la información compartida con los expertos que acudieron a Wuhan durante cuatro semanas, del 14 de enero al 9 de febrero.
El estudio privilegió la hipótesis de una transmisión del virus entre humanos por un animal intermediario, versión calificada como "probable a muy probable", mientras que la probabilidad de un incidente de laboratorio es contrariamente calificado como "extremadamente improbable".
Sin embargo y tras ser señalado de ser demasiado complaciente hacia China, el director de la organización ha demostrado su interés por una nueva investigación sobre esta última posibilidad.
Pekín rechazó cualquier crítica y negó haber ocultado datos o dificultado el trabajo de los científicos, señalando: “China proporcionó todos los datos disponibles” y que “es el momento de que se siga estudiando el origen del virus en otras partes del mundo", ello aún a pesar de que los estudios científicos han sido contundentes en señalar a Wuhan, la única ciudad del país que cuenta con un Instituto de Virología y epicentro del primer brote, como único lugar de origen posible ante la falta de antecedentes, por lo menos hasta ahora.
Con información de AP, AFP y Prensa Libre